martes, 7 de julio de 2015



Todos sabemos dónde está el bien y donde el mal. Sabemos por experiencia lo que no debemos hacer, pero sucumbimos al egoísmo y a la apetencia. No resistimos nuestra humanidad.

Experimentamos nuestra debilidad, pero también remordimiento y deseos de superarnos y vencernos. Es decir, deseos de hacer el bien. Sin embargo, fracasamos una y otra vez hasta el punto de darlo por imposible.

Olvidamos que no estamos solos, y que nos acompaña el Espíritu de Dios. Con Él podemos vencer. Sólo necesitamos querer.

lunes, 6 de julio de 2015



La debilidad te hace sentir pequeño y necesitado. Es verdad que la salud te favorece el olvido de recordar tus debilidades y las experiencias de tus enfermedades.

Sin embargo, es obvio olvidar que volverán de nuevo. Eso no significa vivir apesadumbrado y triste, sino conscientes de que llegarán, pero aprovechando y valorando esos buenos momentos en los que podemos vivir plenamente.

No obstante, la vida te ofrece la oportunidad de vencer la muerte. Sería de tonto no buscar esa salida y dejarse llevar por los que la dan por pérdida. Porque se nos ha revelado un nueva Vida plena y eterna.


Nos cuesta recibir lo que nos viene de casa, porque no valoramos lo que tenemos. Damos mejor precio a lo desconocido y a los de afuera. Nos cuesta menos abrirnos.

De cualquier forma toda palabra que nos exige la verdad nos compromete, y eso nos inclina a cerrarnos. Pronto salen a relucir nuestros mecanismos de defensa. Nos cuesta humillarnos, es decir, llenarnos de humildad.

Y le rechazamos descubriendo su proximidad a la nuestra y el conocimiento que tenemos de él. ¿Qué nos va a decir este al que conocemos?

sábado, 4 de julio de 2015



Nos cuesta valorar las palabras de aquel que conocemos y sabemos de dónde viene. Nos parece que conociendo su procedencia sus palabras no tienen tanto valor ni credibilidad.

¿Qué nos ocurriría si llegásemos a comprender a Dios? Desde el momento que podamos entender y saber los planes de Dios, Dios deja de ser Dios. Posiblemente por esa misma regla de tres.


Por eso estamos más dispuestos a, no sólo escuchar, sino acoger y darle credibilidad a las palabras de aquellos que no son del lugar, es decir, profetas extranjeros.

viernes, 3 de julio de 2015



Nuestra ignorancia es atrevida y desafiante. Afortunadamente, nuestro Dios es único y ha sido Él quien primero ha jugado y me ha amado y, en consecuencia, buscado.

No se entiende, pues siendo Él el Señor, ¿cómo se ha rebajado tanto hasta el punto de humillarse en la Cruz, por amor, para salvarme?

Somos los hijos más afortunados porque tenemos un Padre que, no sólo nos quiere, sino que se ha comprometido a salvarnos comprometiéndose Él.

jueves, 2 de julio de 2015



Muchos vieron las obras de Jesús, y muchos creyeron, pero otros no. Posiblemente hoy sucede lo mismo, muchos creen y otros no viendo nada se abren a la fe en el Señor.

La fe es un don de Dios, pero un don que despierta nuestra curiosidad y nos pone en movimiento y búsqueda. Un don que podemos rechazar y experimentar indiferencia e incredulidad ante él.

Porque no podemos comprar la fe, pero si podemos con nuestra voluntad y libertad pedirla y buscarla.

miércoles, 1 de julio de 2015



Ocurre que nos paramos a pensar muy poco sobre el desenlace final de nuestra vida. Por un la do nos da miedo, y por otro no es agradable pensar en ello, o al menos nos lo parece.

Sin embargo, en mi opinión no hay cosa de mayor importancia que la muerte. Es lo más cierto que sabemos, porque mientras no sabemos cuándo ni cómo nos irá a vida, si sabemos con total seguridad que un día llegará la muerte.

Por eso, deberíamos prestarle más atención y más tiempo, porque es el momento más glorioso e importante de nuestra vida.