lunes, 14 de diciembre de 2015



Si se nos hace difícil reconocer la autoridad de un hombre, cuanto más nos costará reconocer la autoridad de Dios, dueño y Señor de todo lo creado. Porque a Dios no lo vemos, y a su Hijo, Jesús no lo reconocemos como el Mesías enviado.

Porque Dios nos compromete, nos exige transformar nuestro corazón, y nos pide renunciar a nuestros egoísmos. Obviamente, nos interesa no reconocerle porque nos complica la vida. Así, quitando del medio a su Hijo, Dios nos queda lejos.

Sin embargo, experimentamos que lejos de Dios la vida pierde todo su sentido y, más aun, toda esperanza. Necesitamos la presencia del Hijo, porque sólo en el Hijo Jesús, el Mesías, tendremos la oportunidad de merecer la salvación., pues Él ha dado su Vida para salvarnos.

domingo, 13 de diciembre de 2015



Cumplir no es algo muy difícil. Sí, exige una disciplina, pero, habituado y disciplinado, se hace con cierta facilidad y rutina. Te exime de decidir y tomar tus propias decisiones.

Es ahí donde está el peligro. Quien decide puede equivocarse, y toda la responsabilidad cae sobre él. Además, decidir, exige formación, preparación y riesgos. Y eso se hace difícil y duro. Pero es el camino, porque, Dios, te ha creado libre para que tú puedas decidir seguirle o no.

Por eso, necesitamos la Luz y la acción del Espíritu Santo, porque, con, por y en Él todo saldrá bien. Es posible que nosotros no lo veamos o comprendamos enseguida. Incluso que pensemos que vamos equivocado, pero al final todo terminará siempre bien. Porque el Señor tiene Autoridad y su Palabra es Palabra de Vida Eterna.

sábado, 12 de diciembre de 2015




Esperábamos un Mesías fuerte, poderoso, destacado y demoledor. Esperábamos un Mesías libertador y que nos guiara hacia la libertad. Pero lo que encontramos fue el anuncio del un Mesías pobre, sencillo y que proclama el amor.

El pueblo no estaba preparado para eso, y no supo encajar esa presentación del Mesías. Y hoy sigue ocurriendo lo mismo. Muchos no entienden que el amor se pueda extender a los enemigos. No cabe en nuestras cabezas. Y no se nos ocurre que Dios tiene poder para transformarnos y darnos la sabiduría y la fuerzas para cambiar´. ¿En qué Dios pensamos?

Sin embargo, Dios lo ha querido así, y nos envía a su Hijo, para que nos enseñe como Él nos ama, hasta el punto de entregarlo a una muerte de Cruz por nuestra salvación. Esa es la manera de amar de Dios, y la que también nosotros debemos vivir.

viernes, 11 de diciembre de 2015



El diálogo es la oportunidad de poder entendernos. Pero para ello, se hace necesario que estemos abierto a buscar la verdad, que está abierta y en los dos bandos. No soy yo el dueño y señor de la verdad, sino que contigo tengo que buscarla.

Se acaba el diálogo cuando te muestras  inflexible y sólo ves tu verdad, despreciando la del otro. En esos momentos te muestras suficiente y dueño de la verdad, que no está plenamente en ti.

Y eso ocurre entre los hombres. No nos entendemos porque no queremos entendernos. Unos porque se adueñan de la verdad; otros porque se vendan los ojos a su verdad, y otros muchos porque no les interesan admitirla, pues le exigiría cambiar.

jueves, 10 de diciembre de 2015



Todo es Gracia por la Misericordia de Dios. Somos salvados por su Misericordia. Somos limpios por su Misericordia. Somos fuertes y capaces de superar los obstáculos por su Misericordia. En Él y por Él somos salvados para la eternidad.

Y esa Misericordia, recibida gratuitamente, por la Gracia de Dios, nos exhorta a ser también nosotros misericordiosos incondicionalmente, como Jesús hace con cada uno de nosotros.

Y experimentamos impotencia ante las vicisitudes que nos presenta la vida. Sólo en Él seremos capaces, por su Gracia, acercarnos misericordiosamente a los demás. Y eso te queremos pedir en esta noche, Señor.

miércoles, 9 de diciembre de 2015



Los hijos necesitan de sus padres. Así ocurre en todos los seres vivientes. Necesitan cuidados y protección durante una parte de su vida, sin la cual no podrían subsistir.

Y todos buscamos esa familia donde encontrar espacios de cuidados y protección para el desarrollo de nuestras vidas. La familia es el lugar donde, no sólo podemos desarrollarnos, sino aprender a vivir en la verdad, la justicia, la paz y el amor.

Jesús nos invita hoy a buscarlo cuando estemos desesperados, cansados o sin horizontes de esperanza. Él vivió en una familia, y sabe de la ternura de un padre y madre. No obstante, fue enviado por su Padre para revelarnos su Amor y ofrecernos la salvación.

martes, 8 de diciembre de 2015




Y para caminar necesitamos estar motivado. Necesitamos un motor que nos impulse cada día y nos mueva a vivir en el gozo del alma, el perdón y el amor. Y esa motivación arranca de la Gracia de Dios.
                  
María tiene un proyecto. Proyecto que se ve alterado por la Palabra de Dios, y que queda relegado en segundo orden ante la prioridad de servir a la Voluntad de Dios.

Quizás a nosotros nos esté ocurriendo lo mismo. ¿Somos capaces de poner nuestros proyectos bajo la batuta del Espíritu Santo y cumplir su Voluntad?