domingo, 7 de junio de 2020

Spinner Trinitari (con imágenes) | Catequesis, Santisima trinidad ...
El Amor entre el Padre y el Hijo nos sirve de modelo para que todos sus hijos seamos también, en el amor, uno solo, tal y como lo son y reflejan el Padre y el Hijo. Y de ese amor del Padre y el Hijo provenga el Espíritu Santo que se hace presente en cada hombre y mujer.

Una presencia que se materializa en un acompañamiento en el camino para asistirle, fortalecerle y auxiliarle en la lucha de cada día contra las tentaciones, los obstáculos y peligros que tratan de apartarle del amor de Dios.

Y, no sólo desviarles, sino confundirles y conseguir que sus acciones sean diferentes y contrarias a la Voluntad de Dios. El Maligno trata de que no seas reflejo del Amor de Dios y que tu semejanza con Él sea cada vez menos y diferente. Pidamos que eso no suceda. Amén.

sábado, 6 de junio de 2020

La liturgia diaria meditada - Ha dado todo lo que tenía para vivir ...
Aquella viuda no llamó la atención de Jesús por la cantidad de su donativo, sino porque había dado lo que tenía. Se privaba de su bien para darlo al que lo necesitaba. Compartía su pan con el que no tenía despojándose de su alimento y compartiéndolo. Esa es la lección.

No importa el valor de lo que se da, sino el amor con el que se da. Eso significa que no se da de lo que sobra sino todo lo que se necesita. Y en esa necesidad se incluye todo lo que haga falta y poseo.

De tal forma que, si las necesidades de los otros me llevan a dar todo lo que tengo y a darme yo también, estaré dispuesto a compartirlo. Esa es la orientación a donde se dirige la mirada de Jesús. No importa lo externo sino la verdadera intención de lo que hay dentro de mi corazón.

viernes, 5 de junio de 2020

Marcos 12,35-37 - ¿Quién es el Cristo? - Roguemos al Señor
« ¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David? David mismo dijo, movido por el Espíritu Santo: ‘Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies’. El mismo David le llama Señor; ¿cómo entonces puede ser hijo suyo?».

Y es que cuando se quiere negar la realidad se buscan justificaciones, aún siendo falsas, para no aceptar la verdad. Jesús es el Mesías anunciado por los profetas y, siendo descendiente en su humanidad de la casa de David, es el enviado por el Padre para anunciar la Buena Noticia de salvación.

No cabe duda que su descendencia es Divina – hijo de Dios – que, encarnado en naturaleza humana, nace en una familia de Nazaret descendiente de la casa de David para que se cumpliera la Escritura y se injertara en un pueblo elegido por Dios desde la eternidad. Amén.

jueves, 4 de junio de 2020

Estudio Biblia: MATEO 26:36-56. Angustia y Traición en Getsemaní
Tú y yo somos también sacerdotes desde la hora de nuestro bautismo. En él quedamos configurados como sacerdotes, profetas y reyes. Y eso significa que en Jesucristo tenemos nuestra referencia, modelo y camino. Ya nos lo dice el mismo: Soy Camino, Verdad y Vida.

Mi compromiso bautismal me compromete a ir dando la vida en la medida que participo del sacerdocio de Jesucristo. Un sacerdocio diferente al recibido en el orden ministerial que reciben los llamados al sacerdocio en el sacramento del orden, y que nos complementan a seglares y sacerdotes.

Porque, tanto unos como otros debemos colaborar en la tarea sacerdotal tanto venida por y desde el bautismo como del sacramento del orden. Por lo tanto, apoyados e injertados en nuestro Señor Jesucristo, Sumo y único Sacerdote, caminamos tratando de cumplir, en estrecha relación, nuestros compromiso sacramental unos y bautismal otros.

miércoles, 3 de junio de 2020

Evangelio del Día, Viernes 05 de Abril de 2019 - Arquidiócesis de ...
Descubierto el pastel lo que viene de inmediato es empezar a moverse. Es verdad que, primer hay que orientarse y ponerse en buenas manos. Pero, ¡cuidado!, no busques esa orientación en el mundo, ni de nadie que sea de este mundo, porque en el mundo no está la respuesta.

Busca tu orientación y tu camino en Aquel que es el único y verdadero Camino, Verdad y Vida. Sólo Él te llevará a la Verdad y a la verdadera Vida. Esa Vida Eterna que tanto tú como yo buscamos. No pierdas tiempo entretenido y distraído con y en las cosas de este mundo.

Un mundo de apariencias y de mentiras que, a pesar de ser hermoso sólo esconde perdición y espejismos. Pues, todo en él es perdición y muerte. Una muerte que no atiende al aspecto físico sino al dolor y sufrimiento de verse sumido en la desesperación y el dolor.

martes, 2 de junio de 2020

Marcos 12:13–17, Jesús habla a los fariseos | Fotos de jesús ...
A Jesús también le tendieron muchas trampas. Su Vida pública empieza con las trampas y tentaciones que el demonio le tendió en el desierto. Y, desde ese momento, el mundo de su época no dejó de tenderle una y mil trampas para desprestigiarlo y derrumbar su mensaje.

Hoy, el Evangelio nos habla de una concreta, la de los fariseos y herodianos que, enviados por Herodes, tratan de tenderle una trampa para enfrentarlo con los romanos o con el pueblo. Lo han pensado bien y no parece haber escapatoria posible. Frotándose las manos se acercan a Jesús.

Y le plantean lo siguiente: «Maestro, sabemos que eres veraz y que no te importa por nadie, porque no miras la condición de las personas, sino que enseñas con franqueza el camino de Dios: ¿Es lícito pagar tributo al César o no? ¿Pagamos o dejamos de pagar?». La respuesta de Jesús nos señala el camino – Mc 12, 13-17 -.

lunes, 1 de junio de 2020

MARÍA DE PIE JUNTO A SU HIJO JESÚS. LA ACOMPAÑA JUAN, SU NUEVO ...
Jesús, quizás consciente de esa necesidad, aprovecha ese momento último de su vida en la cruz para encomendar a María, su Madre, la misión de acompañar a la Iglesia en su andadura de anunciar esa Buena Noticia del amor de Dios y de la Vida Eterna. La Iglesia necesita de una Madre.

Una Madre como María, que es obediente, que es fiel y que es cauce para que todos los hombres puedan llegar, a través de ella, al conocimiento de su Hijo, el Hijo de Dios, que nos anuncia el amor y la salvación de todos los hombres. María es mediadora y en su manto nos cobijamos.

La Iglesia necesita de una Madre que la sostenga, que la cobije y que la llene de ternura, de esperanza y de verdadero amor. María fue pilar de esa Iglesia que, a partir de la muerte de su Hijo en la cruz, empezó a caminar a su derredor y por la Gracia del Espíritu Santo.