sábado, 7 de octubre de 2023

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

María, la Madre de Dios, es el ejemplo humano que buscamos en este mundo por el que andamos. Ella creyó firmemente en el Señor y su vida fue llena de Gracia. Ella vivió en esa esperanza sabiendo que su lugar estaba al lado de su Hijo. ¡María, Madre, ruega por nosotros!

Eso espero y te pido cada día, Señor. Toca mi corazón e invade mi vida de tu Gracia para que sea fiel reflejo tuyo en cada uno de mis actos de cada día. Dame la fortaleza, paz y sabiduría para manifestar con y en mi vida tu Misericordia Infinita. Amén.

El camino, aunque duro y a veces incomprendido, será llevadero si lo recorremos apoyados en el Señor y recordando que nuestros nombres están inscritos en el Cielo. Pase lo que pase nuestra vida está salvada y elegida para que sea eterna y plena de gozo y felicidad. Dios, nuestro Padre, nos la ha dejado en nuestras manos (recordamos la parábola del hijo pródigo – Lc 15, 11-32 -).

viernes, 6 de octubre de 2023

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

No es cuestión de actos de piedad, de rezos y novenas. Si bien todo eso ayuda y fortalece, se trata de ser responsable y dar cumplimiento de vida a la Palabra de Dios que escuchamos. Porque, si no hay conversión todo queda escondido en pura apariencia.

Cada cual por su camino misional pero todos unidos e inviados desde un mismo mandato y en un mismo camino sinodal: La Iglesia peregrina apoyada y construida desde el Amor Misericordioso de Jesús, el Hijo de Dios y nuestro Señor. Amén.

Al final, y es evidente, todo se reduce a hacer vida en nuestra vida, valga la redundancia, todo lo que escuchamos y conocemos a través de la Palabra de Dios. Porque, cumplir es muy cómodo hasta cierto punto, pero si no hay respuesta de vida ese cumplimiento queda simplemente en nada. La Palabra se hace vida cuando se concreta en actos y acciones que dan vida a los que la necesitan. Nuestras oración deben derivar en acciones de vida.

jueves, 5 de octubre de 2023

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Reconocernos hijos y pecadores es la condición primera que necesitamos para pedirle, buscarle y llamarle. Porque, nuestro Padre Dios nos dará siempre lo que realmente necesitamos aunque no lo merezcamos ni lo entendamos según nuestros deseos.

Digamos que mi obsesión, Señor, es imitarte en todas mis acciones y actos de relación y responsabilidad en mi familia y en todas mis relaciones. Tratar se ser nexo de paz, de verdad, de justicia, de fraternidad con todos aquellos que mi vida me lleve a relacionarme.

Es evidente que para pedir, buscar y llamar es condición primera experimentar necesidad, falta de condiciones o cualidades y saber o conocer a quien hay que llamar para obtener esas carencias o necesidades. Todo eso exige un paso previo: humildad, confianza y, sobre todo, fe. Sin fe no buscarás ni pedirás. Y menos llamarás.

Experimentar tu condición de pecador y sometido al pecado te impulsarás a pedir, buscar y llamar por tu liberación de esa esclavitud. Y eso solo, descubrirás, te lo puede dar el Señor, tu Padre Dios.

miércoles, 4 de octubre de 2023

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Quizás pase desapercibido y no nos demos cuenta de que cada instante de nuestra vida está sometido a una lucha entre el bien contra el mal. El demonio no cesa en tentarnos y seducirnos para que hagamos el mal y omitamos el bien.

Yo, Señor, quiero buscarte y encontrarme contigo. Es mi deseo desde hace mucho tiempo, desde casi los primeros años de mi juventud. Pero, creo Señor, que todavía no he logrado encontrarte. y me pierdo en tu búsqueda. ¡Ayúdame, Señor, a encontrarte!

Recibimos ese don de hacer el bien cuando estamos abiertos a la Palabra del Señor. Igual, asediado por el demonio, no nos damos cuenta del bien que hacemos cuando, abiertos a la acción del Espíritu Santo, obramos con amor misericordioso y derramamos nuestras buenas obras e intenciones en servicio y entrega al bien de los demás. Y es que en la medida que nos despojamos de todo lo que nos turba y nos esclaviza, nuestro capacidad de amar y hacer el bien aumenta.

martes, 3 de octubre de 2023

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

No podrás seguir al Señor si antes no te despojas de tus razonamientos y convicciones humanas. Porque, cuando piensas en ti, y como hombre, te equivocas. Solo confiando y creyendo en tu Padre Bueno y Misericordioso podrás acabar bien tu camino.

Vienen a mi mente viejos recuerdos de mi infancia. Tenía un cuadro que reflejaba esta situación en mi cabecera de cama. ¡Cuántas emociones y buenas intenciones despertó en mi corazón! ¡Bendito compañero y guarda de mi camino, Ángel de Dios!

Es evidente que tu razón tiene mucha fuerza y, desde el punto de vista humano, hasta razón. Pero, los caminos del Señor no son nuestros caminos. Es evidente que los de Él son los buenos y los que precisamente nos conviene para el bien de nuestra vida. Jesús asume su misión y sube con firmeza a Jerusalén donde, por amor, entregará su Vida para liberar y salvar la nuestra. Esa es la confianza y la fe que nosotros debemos tener y en la que confiar. Como Jesús hacer la Voluntad del Padre.

No debo atormentarme ni desesperar. Simplemente esperar. Nunca es tarde para Dios. El buen ladrón supo aprovechar su momento, y todos los tendremos también. Se trata de saber esperar y aprovecharlo. Eso sí, siempre con los oídos abiertos, atento y a la escucha de la llamada o encargo del Señor.

Llegará. ¡Y quizás haya ya llegado, o nos esté llegando! No busque cosas espectaculares ni grandiosas. Dios se esconde, dijimos el otro día, en las cosas pequeñas y humildes. Busca en tu casa, familia, trabajo, esos amigos indiferentes, antipáticos, refunfuñones… Tus ambientes, tu forma de escuchar, de responder, de servir, de compromiso…etc.

A lo mejor lo que sucede es que estamos dormidos, indiferentes o tenemos nuestros corazones en otros lugares...

lunes, 2 de octubre de 2023

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Erróneamente buscamos metas de grandeza. Honores que nos eleven, den prestigio, fama, admiración y éxitos. Y ¿para qué" Solo Dios, que está en nosotros, nos dará eso que realmente buscamos, a veces sin saberlo: Vida eterna y plena de gozo.

Lo que verdaderamente importa es reconocer tus errores, tus fallos, tus apetencias y egoísmos y rectificar siguiendo lo que Dios te propone. Porque, siempre la propuesta de tu Padre Dios es la mejor.

Pasamos mucha parte de nuestra vida buscando la gloria. Una gloria que concretamos en tener seguridad, poder y riqueza porque con ellas creemos que la vida será plena de felicidad y gozo. Pronto vamos entendiendo que ahí no se encuentra esa felicidad y gozo que buscamos. Quizás no nos damos cuenta pero solo, escondida en Dios, podemos encontrarla.

Tengo una extraña sensación y me experimento liberado al dejar de cumplir de forma sistemática mis oraciones de piedad. Quizás sentía un peso como compromiso diario y rutinario que no se corresponde con la libre e íntima relación de piedad con el Señor. Jesús, el Señor, no puede ser un peso ni un desasosiego relacionarse con Él. Al contrario debe ser paz, liberación y sosiego.

Sin embargo, pienso también que puede estar rondando tambien en esa idea el demonio, que busca que me tranquilice y me olvide de mis cumplimientos y relación con el Señor. Tú, Señor, que me estás oyendo y me ves no permitas que me despegue de Ti y que mi relación cada día sea más auténtica, menos rutinaria y de cumplimiento y más deseada, querida y gozosa. Eso me dará más paz, más tranquilidad y menos presión de cumplimiento.

Porque, Señor, entiendo que mi relación contigo tiene que estar fundada en el amor como el que Tú me tienes y por el que has dado tu Vida. Y, también sé que eso no lo puedo entender y que solo me puede ser dado y regalado por Ti. Eso te pido, Señor, que lo pueda entender para que mi amor y gozo de estar contigo crezca cada día más.

domingo, 1 de octubre de 2023

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Es evidente que el arrepentimiento no consiste solamente en sentirse dolido, llorar y mostrarse arrepentido, valga la redundancia. Estás verdaderamente arrepentido cuando estás dispuesto a cambiar y cambias. Aquel hijo se arrepintió y fue a trabajar a la viña.

Nada de este mundo me sacia ni llena mi corazón de paz y amor. Solo Tú, Dios y Señor mío, sacias mis deseos plenamente de paz y de amor misericordioso. ¡Tengo sed de Ti, Señor!

Dicen que las palabras se las lleva el viento. Y no les falta razón, una palabra incumplida da mal ejemplo y desacredita a la persona. Sin embargo, cuando hay coherencia entre palabra y vida, el ejemplo fortalece y anima a otros a seguirlo. Para un cristiano la oración y las obras van unidas, de modo que practicar una omitiendo la otra deja coja esa fe del cristiano.