domingo, 14 de junio de 2015



Te das cuenta que Dios es lo verdaderamente importante en tu vida cuando Él ocupa un lugar, mejor, el primer lugar en tu agenda diaria.

Tus oraciones son muy importantes y deben ser siempre realizadas. Claro que, como ocurrió en la parábola del samaritano, la atención al prójimo está muy unida a la atención al Señor.

El Señor espera y te da opción y permiso para que atiendas al prójimo, pero espera que ese tiempo no le quite el que Él espera que tú tengas con Él. Por eso, orar, es decir, hablar con Dios es el momento más importante de cada día.

sábado, 13 de junio de 2015




Te gustaría un Dios que está de acuerdo con tus ideas e intereses. Te gustaría un Dios que no te exige ni te molesta. Un Dios que dice amén a todo lo que tú decides y piensas.

Pero ese no es el Dios que nos reveló Jesús, su Hijo. El Dios que Él nos descubrió es un Dios comprometido con el hombre por amor. Un Dios que nos habla de un Reino de verdad, de justicia y de paz. 

El Dios que le ha Resucitado es un Dios que nos ama y le ha enviado para enseñarnos la locura de su amor y la invitación a salvarnos. Jesús cumpliendo su Voluntad entrega su Vida para nuestro rescate.

viernes, 12 de junio de 2015




Para muchos agnósticos e incrédulos o ateos, el mayor misterio no será la existencia de Dios, sino su locura de amor incondicional que unida a su paciencia nos ofrecen la esperanza de la salvación.

Es imposible explicar que Dios existe, pero más imposible es negarlo, porque la evidencia de su existencia está escrita en cada misterio que encontramos en el mundo que vivimos.


Y perplejo nos quedamos cuando hay testimonios, como el de Juan en el Evangelio de hoy (Jn 19, 31-37), que dan crédito de lo que vieron. Porque el problema es la evidencia de que existimos y la revelación de Jesús que nos descubre lo que aspiramos.

jueves, 11 de junio de 2015



Cada piedra de tu vida es un paso hacia adelante. Procura que cada paso lleve la impronta del amor, porque sin amor las piedras continúan siendo piedras, pero con amor dejan de ser piedras para convertirse en bondad y dulzura.

No te atrevas a intentarlo desde ti, porque no podrás dar lo que no tienes. Y tu amor es imperfecto, amigo de tus amigos, pero enfrentado a tus enemigos.


Trata de fundir lo que tienes de dureza en carne, y busca cómo hacerlo. Sólo hay un camino, una verdad y una vida, y hay Alguien que lo ha hecho, lo ha propuesto y realmente es ese Camino, esa Verdad y Vida.

miércoles, 10 de junio de 2015



Experimentas que no te puedes callar cuando te sucede algo bueno. Sientes el deseo de llamar a tus mejores amigos y compartir con ellos esa alegría del premio u objetivo que has conseguido.

Y advertimos que a todos nos sucede igual. El ser humano no puede guardar aquello que siente es bueno también para los otros. Y lo proclama con alegría y deseos de que otros también lo disfruten y gocen.

¿Cómo no, entonces, vas a dejar de proclamar la Buena Noticia de salvación? Experimentas que sientes el deseo de proclamarla y lo haces porque tienes el deber y la responsabilidad de que otros la conozcan por ti. Ahora, hazlo con la vida y sólo utiliza la palabra cuando haga falta.

martes, 9 de junio de 2015




Muchos hablan mal de la Iglesia, es decir, de los miembros de la Iglesia y olvidan a su fundador. Es verdad que en toda empresa, colectivo, congregación, grupo, asociación y lo que quieras, hay ovejas negras, aprovechados, farsantes y trepadores que buscan su propio interés y bienestar.

Lo hubo en el grupo de los doce. Judas traicionó a Jesús; Pedro le negó tres veces; Mateo se resistía a creerle resucitado, y Pablo le persiguió. Hoy sigue pasando lo mismo.


Hay muchos fariseos, farsantes, egoístas y aprovechados en la Iglesia, pero también fieles, honrados, justos y creyentes sinceros que se esfuerzan en vivir en la Verdad y la Justicia. Jesús es el Hijo de Dios, nuestra referencia y nuestro modelo, y en Él nos miramos. Es nuestro salvador. Y es a Él a quien seguimos.

lunes, 8 de junio de 2015




Te sientes triste por tu propia impotencia. No puedes mitigar el sufrimiento de muchos y eso te preocupa y te intranquiliza. ¿Qué hacer?

Por mucho que hagas el sufrimiento se hace presente. Piensas ofrecerte tú y sufrir también, pero siempre habrá sufrientes. Te ves pequeño, inútil, poca cosa y pecador.

¡Señor!, dame la fortaleza de aceptar mi pobreza y de compartirla con los que lo necesitan. No tengo fuerzas para hacerlo, pero en Ti confío.