domingo, 6 de septiembre de 2015




El problema no es lo que se escucha, sino como se escucha. Lo puedes hacer de forma indiferente, ambigua, sin actitud de hacerlo vida en ti o mirando para otro lado. O puedes hacerlo con atención, con respeto y dispuesto a obedecer y vivirlo.

Tu vida será diferente tras la escucha, pero no por eso será mejor. Porque dependerá que verdad has escuchado. Porque puedes escuchar la voz del mundo o la voz de Dios. Dependerá de a quién has escuchado.

Porque sólo el Señor tiene Palabra de Vida Eterna. Todas las demás, sin ser malas, son caducas y desaparecen por sí solas.

sábado, 5 de septiembre de 2015




Posiblemente pensemos que no nos hace falta ninguna intervención que nos sane, porque no necesitamos ninguna. Oímos y hablamos bien.

Sin embargo, nuestros oídos y lengua ni oyen lo debido, ni hablan lo que deben. Quizás para las cosas del mundo tenemos buenos oídos y entendemos su lenguaje, pero no es eso lo verdaderamente importante, porque esas cosas son caducas.

Lo verdaderamente importante es la Palabra de Dios. Es eso lo que importa oír y entender. Y también saber interpretar y proclamar. Proclamar con tu palabra y con tu vida.

viernes, 4 de septiembre de 2015



Los cumplimientos son cumplimientos, pero no pasan de ahí. Lo importante es lo que te mueve a cumplir. Sin es tu manera de ser o tu celo apostólico estás pagado al hacerlo. Tu recompensa la has recibido al sentirte satisfecho con tu cumplimiento.

Pero el cumplimiento no determina que ames, sino simplemente que cumples y ya está. El amor va más lejos y abarca más riesgos. El amor termina por comprometerse y darse al otro.

Cuando cumples por amor tu camino es más luminoso, te llena de gozo y te descubre que estás en la Verdad. Porque Dios es amor y su Voluntad es que ames.

jueves, 3 de septiembre de 2015




Cuando miramos nuestra vida exitosa pensamos que somos unos tíos estupendos. Hemos construido una empresa y establecido una familia, y muchas cosas más. Comparándonos con otros nos congratulamos de ser más inteligentes y fuertes.

Acaso, ¿no piensas que todo tu éxito depende de Dios? Quizás te haya dado libertad para que aportes algo, pero todo lo que tienes se lo debes a Él. Tu pesca no alcanza éxito si no cuentas con el Señor y pones tus redes a su servicio, porque el éxito fundamental e importante es el gozo y la felicidad eterna.

Si al final, por muchos éxitos que consigas en tu vida, pierdes el último y definitivo, la vida eterna junto al Padre, ¿de qué te ha valido orgullecerte con éxitos basuras y caducas?

miércoles, 2 de septiembre de 2015



El problema es despertar y experimentarnos pescadores. Pescadores de hombres, porque todos estamos llamados a manifestarnos seres en relación y vinculados por el amor. El amor que establece un mundo de justicia, de verdad y de paz.

Y esa vocación al amor nos hace fraternos y justos. Porque nos encontramos en el mismo Padre, que, por amor, nos entrega a su único Hijo para que pague por nosotros. Simplemente por eso, estamos llamados a proclamar al mundo que Jesús, el Hijo de Dios, ha saldado nuestra deuda y estamos salvados.

No es poco el anuncio, pero ocurre que, o no estamos convencidos, o no terminamos de creérnoslo. Seguimos pensando que en el mundo y con las cosas del mundo podemos encontrar la salvación. Fatal error que nos ciega y no nos deja ver la realidad.

martes, 1 de septiembre de 2015



La vida ha sido creada para vivirla en salud y con alegría. Pero en muchos momentos se tuerce y se sufre. De no tener curación, el horizonte que se nos presenta es triste y desolador. Sólo en Jesús podemos encontrar esperanza y consuelo.

Porque esta vida no es para siempre. Llega un día que termina y luego será diferente. Y dependiendo de cómo la hayas vivido, tu nueva vida será gozosa o seguirá más triste y sufrida que antes.

Todo dependerá de la generosidad de tu amor. Según hayas dado amor y perdón, recibirás gozo y felicidad. Pero en la medida que no lo hayas hecho, dando odio, muerte, venganza y desamor, tu vida será triste y sufrida para siempre.


Es hermoso y me hace inmensamente feliz experimentar el Evangelio de hoy lunes. Jesús se descubre y se señala como el Mesías que ha de venir, y lo afirma:

«El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ha ungido. Me ha enviado para anunciar el Evangelio a los pobres, para anunciar a los cautivos la libertad, y a los ciegos la vista; para dar libertad a los oprimidos, para anunciar el año de gracia del Señor.»

Qué pasaría si no tuviésemos la promesa y la esperanza en la Palabra del Señor. El mundo perdería todo su sentido. Y es que la vida es verdadera Vida si realmente la vivimos en Jesús. Sin Él no hay verdadera Vida.