viernes, 14 de junio de 2019

Resultado de imagen de Mt 5,33-37
Jesús nos ha revelado la importancia del matrimonio y la importancia de su indisolubilidad. Sin familias unidas y comprometidas en la educación de sus hijos los pueblos desaparecen. La vida es un don de Dios y desde ella el hombre debe tomar conciencia del valor que toma la familia.
            
La vida tomada desde una dimensión material y humana se animaliza y las relaciones personales derivan en unos comportamientos irracionales y animales. Las familias se desestructuran y se resquebrajan y con ellas las sociedades y pueblos.

Por eso la advertencia de Jesús en el Evangelio de hoy advirtiéndonos el pecado desde las más profundas intenciones del corazón humano nos revela que sólo con la intención podemos estar cometiéndolo.
Resultado de imagen de Jn 17,, 1-2.9.14-26
Jesús es el Sacerdote eterno que se ha dado y se sigue dando en cada Eucaristía por todos nosotros. Y lo hace desde la Cruz donde entregó su Vida para ganar la nuestra para la Misericordia del Padre.

Y ruega al Padre para que seamos también nosotros uno como el Padre y Él son uno. Y también para que aquellos que, oyendo la palabra proclamada por sus discípulos, creen en Él. Se desvive por guardarnos del mundo porque, el mundo, nos odia como le ha odiado a Él.

Por eso, a pesar de que tengamos que permanecer en el mundo, no pertenecemos a él y en el Espíritu Santo seremos preservados de sus peligros para no caer en sus garras y salir victorioso. Tenemos la oración de Jesús, el Sumo Sacerdote, que reza por nosotros al Padre.

miércoles, 12 de junio de 2019

Resultado de imagen de Mt 5,17-19
Jesús nos lo dice muy claro, no viene a abolir nada de la Ley sino a darle cumplimiento. Es decir, se trata de darle sentido a eso que cumplimos, no quedarnos en el mero cumplimiento sin concretar lo que el espíritu de la Ley nos pone de manifiesto.

Corremos el peligro de quedarnos en el cumplimiento y llegar a pensar que con cumplir está todo hecho. Nuestra salvación no depende de nuestros cumplimientos sino de nuestro amor a los demás. Nuestra salvación no está apoyada en nuestros cumplimientos sino en la actitud de nuestra misericordia.

Pero, más todavía. Nuestra salvación no depende de nuestro bien obrar y sentir, porque somos tan pequeños y pecadores que sólo nos puede salvar, no la Ley y los cumplimientos, ni siquiera nuestras obras, sino la Gracia y la Misericordia de Dios que nos la regala.

martes, 11 de junio de 2019


Resultado de imagen de Mt 5,13-16
A la hora de reflexionar sobre nuestras faltas o pecados, miramos lo que hacemos mal o podíamos hacer mejor, pero no lo que omitimos o no nos preocupamos de analizar y de ver como se puede mejorar. Las omisiones tienen mucha trascendencia.

Porque, podemos alumbrar a otros, es decir, ser luz para otros con nuestros testimonios y buenas obras sin por ello buscar el exhibirnos o lucirnos. Simplemente, tratando de dar todo lo que hemos recibido de forma gratuita y desinteresada y buscando el bien de los demás.

Ser sal y luz para otros significa poner toda la carne de nuestras posibilidades en el asador y ofrecerla con entera gratuidad dándola con mesura y disponibilidad para el aprovechamiento de otros. Y a eso estamos comprometidos por nuestro bautismo.

lunes, 10 de junio de 2019

Resultado de imagen de Jn 19,25-27
El tiempo descubrirá la verdad y dictará si se va por buen camino o no. En la familia la mujer juega un papel vital por su condición de ser la madre que reúne a su derredor a los hijos. Sin la mujer la familia se pierde y se desestructura.

Porque, es en torno a ella donde se forma y se reúne la familia. María es la puerta por donde viene la salvación de este mundo y su condición de mujer descubre la importancia que Dios les da a la mujer y la familia.
              
Es la familia la clave de estos tiempos convulsos y difíciles. Y María es la luz que nos guía y nos orienta. Ella se mantiene fiel a su condición de mujer y a su papel de ser la Madre que acoge y guarda a la Iglesia en su andadura. Jesús la ofrece como la Madre a los hombres, Madre de la Iglesia.

domingo, 9 de junio de 2019

Resultado de imagen de Jn 20,19-23
Jesús, lo que no podemos olvidar ni obviar es que siempre cumple su Palabra. Todo lo que ha dicho siempre se ha cumplido, tanto de Palabra como de Obras. Su sintonía con el Padre nos la ha revelado y ahora se ha ido a Él para desde allí estar con nosotros.

En su lugar, ya nos lo había dicho y advertido, ha venido el Espíritu Santo enviado por el Padre. Y ha venido para continuar la labor de Jesús en nosotros. Él nos auxilia, nos fortalece y nos da los dones que necesitamos para llevar a cabo la misión que Jesús nos ha dejado.

Por lo tanto, a nosotros nos corresponde ser fieles a esa misión y dejar que el Espíritu Santo, desde nuestro interior, actúe preparándonos para realizar esa misión evangelizadora con nuestras palabras y obras.

sábado, 8 de junio de 2019

Resultado de imagen de Jn 21,20-25 por Fano
Hay una gran dificultad que nos impide amar. Nuestra naturaleza humana, herida por el pecado, nos imposibilita amar. Necesitamos ayuda, y ese auxilio nos viene a través del Espíritu Santo que se hace presente en nuestra vida.
                          
Jesús nos ha prometido estar siempre con los que creen en Él, hasta el final de los tiempos. Y eso significa hasta su segunda venida. Pero, su Espíritu nos acompañará durante todo el camino de nuestro peregrinar por este mundo.

Por lo tanto, seguir a Jesús implica un seguimiento en todas las épocas después de su venida a este mundo. Seguir a Jesús implica tomar conciencia de que Él, ya Resucitado, está presente en nuestra vida todo instante y nuestro seguimiento consiste en abrirle nuestro corazón a su Palabra.