miércoles, 7 de diciembre de 2022

PENSAMIENTOS EN EL CALOR DE LA NOCHE

Posiblemente buscas descanso en las ofertas que te ofrece el mundo: un viaje, un cambio de aires y un dejar lo rutinario para hacer otras cosas. Y quizás sea necesario, pero nunca será un descanso ni físico ni espiritual. Posiblemente vengas más agobiado.

Gracias, Señor, por tanto amor inmerecido. No soy digno, como digo en cada Eucaristía, de que entres en mi casa, de que me des todo lo que soy y tengo y de que me ofrezca la salvación eterna. No merezco nada y Tú, Señor, sigues ahí con los brazos abiertos.

El cuerpo se repone cuando tiene el descanso adecuado sin agobios ni tensiones. Sn embargo, siempre hay problemas que no te dejan descansar como lo deseas. La vida en sí es un camino de problemas. Solo en Jesús, el Hijo de Dios, puedes encontrar el descanso aliviador y liberador.

Nunca encontrarás en este mundo ese descanso y alivio que buscas en las ofertas que te ofrece. El único y verdadero descanso está en el Señor, nos lo dice el mismo: Vengan a mi todos ustedes que... Mt 11,28.

Es un derecho que nace del amor que nos exige compartir y darnos, sobre todo, a los más necesitados y pobres. Pobres en emprender y generar trabajo como en desarrollarlo. Cada cual debe esmerarse y empeñarse en dar lo mejor de sí. Así nace el derecho a trabajar.

Pero, un derecho que nace de la participación de todos. De modo que quien no partícipe no tendrá derecho a vivir del trabajo y sudor de los demás. Tú tienes derecho, por amor, a que te den trabajo, pero también a, si tu puedes, crearlo también. Por tanto, es un derecho que nace de la implicación y del amor de todos.

Lo sabemos por experiencia, cuando hacemos algo bueno experimentamos alegría y gozo. Una señal de que hemos actuado bien. Todo lo contrario cuando sentimos que hemos actuado mal e irresponsablemente. Discernir en la buena intención de buscar la verdad, la justicia y el bien nos descubre la presencia de Dios.

Cuando experimentas paz y hasta gozo entiendes que has hecho bien. Porque, el mal genera remordimiento y malestar. Un signo de tu buen discernimiento, tal y como nos dice el Papa Francisco, es esa paz y tranquilidad que experimentas que te descubre que has hecho bien esa elección u obra emprendida. Es un signo de la presencia de Dios.

martes, 6 de diciembre de 2022

PENSAMIENTOS EN EL CALOR DE LA NOCHE

La confianza es plena. Nuestro Padre Dios no nos abandona y da la vida, entregando a su Hijo, para el rescate de todos los hombres. Su misericordia es infinita y su locura de amor, un misterio, no llegamos a comprenderla. No nos la merecemos. Gracia, Señor.

Desde la hora de mi bautismo, Tú, Espíritu Santo, has invadido mi vida. Sin embargo no moverás un dedo sin mi permiso. Has venido a ayudarme, para asistirme en el camino y a darme tus dones para superar las tentaciones que me asalten en él. Gracias Espíritu de Dios.

La realidad es que estamos ciegos. El mundo nos embobece y ciega nuestra capacidad de darnos cuenta de que vendemos nuestra felicidad, lo que realmente buscamos, por un plato de lentejas que nos deja igual. Tan ciegos estamos que no nos damos cuenta de lo que estamos haciendo. Y luego, al final, será el llanto y rechinar de dientes.

Si estás dispuesto a caminar pídele a Dios que te ayude a mover tus pies. Pero, primero mira a tu corazón si estás dispuesto a moverte. Confía, Dios, tu Padre, hará el resto.

lunes, 5 de diciembre de 2022

PENSAMIENTOS EN EL CALOR DE LA NOCHE

¿Acaso pensamos que la sanación en este mundo es la solución a nuestros problemas y al encuentro de esa felicidad que buscamos? Aquí podemos ser sanados pero sabemos que tendremos que morir. Luego, lo verdaderamente importante es salvarnos eternamente.

Me has creado, Señor, a tu imagen y semejanza pero, por mis pecados, mis actos no son reflejos de los tuyos. Y yo, Señor, quiero responder a esa imagen Tuya. Transforma mi corazón en un corazón como el tuyo, Señor, y dame la Gracia de que mis actos sean fiel reflejos de los tuyos.

Y la salvación eterna no es de este mundo, porque aquí, quieras o no, tendrás que morir y partir a otro mundo. Y es ese mundo eterno, del que nos habla Jesús, el que nos interesa. Un mundo al que hay que llegar limpio de todo pecado. De ahí que Jesús nos ofrece primero el perdón de nuestros pecados.

No hay mayor gozo y alegría que vivir esa Buena Noticia que es la salvación. Salvación de este mundo, donde esclavizados y amenazados por el pecado, vivimos sometidos. No somos libres, lo experimentamos porque muchas veces no hacemos lo que nos gustaría hacer.

 El Señor nos libera y nos da esa libertad de vivir en la verdad y la justicia. ¿No has experimentado la alegría que da vivir con esa actitud? Prueba y verás como te llenas de un gozo que perdura, que te llena de paz y de inmensa alegría. Una alegría contenida y que no desaparece.

domingo, 4 de diciembre de 2022

PENSAMIENTOS EN EL CALOR DE LA NOCHE

No busque lejos ni fuera de ti. El Reino de Dios está muy cerca, dentro de ti. Es ahí donde tienes que buscarlo. Y lo haces en la medida que escuchas y abres la puerta de tu corazón al Espíritu Santo. Será Él quien te mostrará, con tu permiso, el Rostro de Jesús.

Enséñame, Señor, a vivir a tu estilo. Enséñame a estar siempre disponible y no buscar tiempo para mí egoístamente. Enséñame a tener una actitud perseverante, atenta y disponible para actuar en cualquier momento con misericordia y caridad. Amén.

Enséñame, Señor a vivir en comunidad, a estar atento al servicio y disponible para amar y también para dejarme ser amado. Enséñame a ser humilde y manso y a no buscar tiempo para mis satisfacciones sino estar siempre abierto a servir.

No pienses que tu encuentro con Jesús será un encuentro repentino, rápido y de instantes. Será un encuentro que llevará su tiempo. Necesita de escucha y de conocimiento. Tendrás que llenarte de paciencia, de perseverancia y de presencia, porque el resultado del encuentro te llevará a descubrir que Jesús está presente en cada instante de tu vida.

sábado, 3 de diciembre de 2022

PENSAMIENTOS EN EL CALOR DE LA NOCHE

¿Experimentas compasión cuando ves a alguien sufrir? ¿Sientes un impulso que te inclina a ayudar y aliviarle su dolor? ¿Y no te das cuenta de que ese deseo o impulso compasivo te viene de tu parecido con Dios, porque has sido creado semejante a Él.

No es nada fácil caminar por este mundo donde los peligros acechan por todas partes. Pero, Señor, sabiendo que Tú me acompañas y caminas conmigo mis miedos desaparecen y me siento protegido. Entonces, Señor, mi vida recobra su sentido. Amén.

Sabido es, y nos pasa a todos, que cuando vemos a alguien herido o débil sentimos compasión por él. También observamos que sentimos inclinación a favorece a los más pequeños y débiles. ¿A qué se debe? Simplemente, a ese sentimiento compasivo que mora en lo más profundo de nuestro corazón. Y aflora cuando vemos el dolor y sufrimiento de otros.

viernes, 2 de diciembre de 2022

PENSAMIENTOS EN EL CALOR DE LA NOCHE

No te acobarde, pide con confianza y seguridad. Jesús te lo ha dicho y ha venido para eso, para anunciarte el Amor compasivo y misericordioso de su Padre. Pídeselo sin dudar y hasta el extremo de exigírselo, pues el Señor así quiere que lo hagas

¿No te das cuenta de que Jesús te pregunta si crees que te puede dar lo que le pides? ¿No entiendes que te está pidiendo tu confianza, tu fe en Él? Así quiere que lo pidas, y ten la seguridad que todo lo que así sea pedido, si conviene, será concedido.

Enséñame, Señor, a descubrirte en cada instante de mi vida. A saborear tu presencia y a llenarme de ella. A darme cuenta de que contigo no puedo quedarme nunca solo. Tú presencia me llena de gozo y alegría y experimento que contigo hablo y me siento escuchado.

Puedes cuidar bien tu cuerpo, pero eso no es lo más importante. Es evidente que hay que cuidarlo, pero sin descuidar lo verdaderamente importante, ¡tu alma! Porque será ella la que permanecerá toda la vida unida a tu perfecto cuerpo recibido en el otro mundo.

—¿Crees en Dios? preguntó Manuel.

—Tengo mis dudas, —respondió Pedro. Si creo que hay un más allá, pero no me planteo otro camino.

—Sin embargo, creas lo que creas tú y otros, Jesús de Nazaret es una realidad y también una respuesta. Su Palabra cuando la escuchas desde tu corazón llega y te cambia.

Solo cuando hablas desde el corazón buscando la verdad y la justicia encontrarás eco en el que te escucha y llegarás a transmitirle esa chispa de verdadero amor que da la verdad y la justicia. Porque, solo en verdad y justicia se puede amar.

jueves, 1 de diciembre de 2022

PENSAMIENTOS EN EL CALOR DE LA NOCHE

¿Qué idea de Dios te has formado? ¿Un Dios adaptado a tus caprichos, gustos e ideas, o un Dios que te quiere para que seas feliz eternamente y te pide que busques el bien por encima de todo? Un bien que te exigirá en muchos momentos sacrificios y cruces.

Mi naturaleza herida por el pecado se deja seducir por las ofertas del mundo. Mundo, demonio y carne me seducen y me alejan de Ti, Señor. Aumenta mi fe y dame la fortaleza y sabiduría de saber discernir el bien del mal y el dejarme encontrar por Ti, mi Señor.

¿A quién buscas? ¿Quiere un dios que se adapte a ti y que te dé todo lo que pidas? ¿Un Dios que acepte tu voluntad y te conceda lo que tu desees y quieras? ¿No sabes que el Dios que ha venido y te ofrece el Amor del Padre y Vida Eterna es un Dios crucificado en su Hijo por amor?  Es en ese Dios donde debes de apoyarte para superar las tempestades de este mundo.

Donde apoyas tu vida, ¿en el dinero, la fama y prestigio, poder...? Todo eso pasa y se derrumbará. Solo Dios es tu fuerza y tu poder. ¡Apóyate en Él?

Se está construyendo una falsa violencia. Es cierto que hay violencia. Siempre la ha habido, pero, en todos los ambientes y sectores de la sociedad, desde la familia a las relaciones humanas de todo tipo. Una violencia que nada tiene que ver con el género.