jueves, 14 de marzo de 2024

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Jesús vive en y para el Padre. Su Voluntad es la del Padre y su Vida está unida en todo momento a la Voluntad del Padre. Es, precisamente, el Padre quien da testimonio de su identidad de Hijo y su Gloria está en glorificar al Padre.

¡Madre!, nos das ejemplo como una Madre, y nos alienta a pesar de las espinas que se nos clavan en el corazón. Nos enseñas a caminar cargando con nuestro dolor y llevando la esperanza de una cruz salvadora y redentora en la Resurrección de tu Hijo. Amén.

¿Y nosotros, vivimos unidos al Padre a través del Hijo e injertados en el Espíritu Santo? Esa es la pregunta que debemos de hacernos. A través del Hijo es como puedo llegar al Padre y es el Espíritu de ambos quien me señala, me asiste y me guía por el camino que me lleva al encuentro con Él. Creer en Jesús es creer en el Padre, porque Él y el Padre son uno solo.

miércoles, 13 de marzo de 2024

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Supongo que todos deseamos vivir eternamente y en plenitud de gozo y felicidad. Ese es el objetivo de todo ser humano, luego, deduzco que están ciegos, porque hay Uno aquí que ha muerto y Resucitado y anda entre nosotros. Su Palabra es de Vida Eterna.

La humanidad de Jesús queda reflejada en su primera caída. Sus fuerzas se debilitan y no resiste la fatiga del cansancio y la tortura. Desfallece y cae. Experimentan el sufrimiento pero no se rinde. Se levanta, recobra el aliento y emprende de nuevo el camino.

Y mientras, encarnado en naturaleza humana, sin perder la Divina, en su paso por este mundo, nos ha anunciado esa Buena Noticia. Y continúa haciéndolo a través de la Iglesia que ha dejado antes de subir a los cielos Y son muchos los que no le hacen caso. ¿Están esos en sus casillas, o cegados por el poder del mundo, demonio y carne? Porque, en realidad todos queremos lo que nos ofrece Jesús, el Hijo de Dios.

Solo el amor misericordioso nos salva. Para eso tuvo Jesús que demostrárnoslo entregando voluntariamente su Vida. No está el poder de nuestra salvación en la fuerzas sino en la misericordia. Y solo en Jesús podemos encontrarla.

La virtud es el resultado de tu convicción, de tu fe y, en consecuencia, de tu constancia, perseverancia y disponibilidad a reflejar en tu vida el amor misericordioso que recibes de tu Padre Dios a través de la Pasión, muerte y Resurrección de su Hijo, nuestro Señor.

Hoy, el Papa Francisco, nos habla de las virtudes como unas disposiciones a la constancia y disponibilidad para hacer el bien. Y eso no es tanto innato cuanto sí una actitud de esfuerzo en procurar siempre hacer el bien. Un bien que nace desde una relación íntima con el Señor, porque solo en Él podemos alcanzar la verdad y el bien reflejado en el amor.

martes, 12 de marzo de 2024

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Esa misma pregunta nos hace Jesús, el Señor, a cada uno de nosotros. Porque, nuestro Padre Dios nos ha creado, no para sufrir ni padecer, sino para vivir eternamente gozosos y felices. Y, Jesús, el Hijo, viene para dar respuesta a ese deseo de felicidad.

Jesús estaba limpio de todo pecado. Sin embargo, enviado por su Padre vino voluntariamente a este mundo para tomar los nuestros y cargar con ello. Así, por su amor misericordioso e infinito, Jesús, el Hijo, nuestro Señor, tomó la cruz de todas nuestras culpas sobre su hombros.

Si volvemos nuestra mirada hacia nuestro corazón, descubrimos que en él vive un profundo y gran deseo de eternidad. Pero, una eternidad gozosa y plena de felicidad. Toda nuestra vida queda reducida a buscar ese gran deseo, de modo que si nos pregunta que deseamos nuestra respuesta sería, sin lugar a duda, la de ser felices. Pues bien, Jesús ha venido a eso, a dar respuesta a tu deseo de felicidad. No importa el día, ni el tiempo ni el momento. Quizás sea el ahora cuando tienes tú que responderle.

lunes, 11 de marzo de 2024

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

También a ti y a mí Jesús nos habla y nos envía a seguir el camino de la fe. Porque, seguir a Jesús es volver a la vida. a una Vida Eterna que encontraremos cuando dejemos ésta. Creer en Jesús es sabernos salvados y resucitados para gozar eternamente de su presencia y alegría.

La Cuaresma es un tiempo de partida, de renovación y de reiniciar el camino de conversión. Es una llamada de atención a no quedarnos parados, a despertar y a crecer en conversión.

Entregas tu vida, Señor, por mí. Y lo haces por amor, para que yo me fije, piense y convierta mi endurecido corazón en un corazón tierno, suave, manso y misericordioso como el Tuyo.

Sucede hoy lo mismo que ayer, queremos signos y pruebas para creer en Jesús. Es decir, se nos ofrece la resurrección y salvación eterna gratis y nos ensoberbecemos exigiendo signos que nos den pruebas y satisfagan nuestra razón. Y, lo peor, es que no nos damos cuenta. ¿Acaso no está escrito en nuestro corazón el deseo de ser feliz y eterno? Luego, ¿por qué no aceptamos esa Palabra de Jesús que con su Vida y Obras nos la está ofreciendo? ¿Acaso no se ha cumplido lo que nos ha dicho?

domingo, 10 de marzo de 2024

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Si llegáramos a comprender el grandioso e inmerecido Amor de nuestro Padre Dios caeríamos rendidos a sus pies. Todo lo que somos es obra suya y nada de lo bueno que hacemos viene de nosotros. Así que de nada podemos presumir. De modo que, es por eso, la necesidad de ser humildes y agradecidos.

Señor, que sepa siempre sostenerme en tu presencia y que mi objetivo sea revestirme de tu Gracia por la acción de tu santo Espíritu para que mi corazón transpire tu misericordioso amor. Amén.

Hay momentos que, el Amor de Dios, me parece un sueño como el de esos cuentos fantásticos de hadas, príncipes y maravillas. No puedo ni llego a  entender como Dios soporta pacientemente mis ofensas y pecados y encima me ofrece la salvación eterna. A veces me toco y percibo que realmente existo y que desde lo más profundo de mi corazón siento un deseo de eternidad y de amor misericordioso. Y me pregunto: ¿es ese mi Padre Dios?

No se trata de practicar ni de vivir dentro de unas normas. Se trata de amar con misericordia y eso solo lo podremos descubrir cuando tenemos un serio y profundo encuentro con Jesús.

sábado, 9 de marzo de 2024

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Sabemos, Señor, que hay dentro de nosotros algo irresistible que nos impulsa a ser humilde. Comprendemos que enaltecerse no está bien, sin embargo, también somos consciente de que irresistiblemente buscamos enaltecernos y ser más que los demás. ¡Transfórmanos, Señor!

Sé, Señor, que si Tú te conviertes en el centro de mi vida, mi vida - valga la redundancia – se ira transformando poco a poco en  un espejo de tu amor misericordioso. Y eso es lo que deseo y quiero ser, Señor, a pesar de mis debilidades, fallos y pecados. Amén.

La clave de todo es el pecado. Queremos, Señor, ser humildes y reconocernos pecadores. No de palabra, sino de verdad y de hecho. Y queremos pedirte perdón y acogernos a tu Misericordia. Reconocemos nuestras debilidades y limitaciones y queremos ponerla en tus manos para que, Tú, Señor, nos purifique. Gracias, Señor, porque por tu Infinita Misericordia nos perdona y nos salva. Amén.

viernes, 8 de marzo de 2024

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Y la obediencia pasa por amar al prójimo. Porque, cuando estás amando al prójimo, sobre todo al enemigo, estás amando a Dios. En eso lo demuestras, y ya no necesitas hacer ni decir más. Si amas al prójimo, amas a Dios.

Cada día es una nueva aventura. La aventura de estar contigo y vivir de acuerdo con tu Voluntad. Soy débil y fácil de ser seducido, pero va conmigo el Paráclito que Tú, mi Señor, has enviado. Con Él todo es posible y puedo superar las adversidades y dificultades. Amén.

Es precisamente en Él de donde recibes las fuerzas para amar al prójimo, sobre todo, al que no te es simpático e incluso te molesta. Recuerda, en el instante de tu bautismo recibiste al Espíritu Santo, y es precisamente Él quien te va a fortalecer, a iluminar, a darte las fuerzas para que ames al prójimo como a ti mismo. Porque, solo de esa manera estás cumpliendo con la Voluntad de Dios. Todo lo demás saldrá como consecuencia de tu relación, a través del Espíritu, con tu Padre Dios.

Me preocupa que los católicos comprometidos no sean consecuentes con su fe. No debemos votar a partidos que consideran un derecho abortar. ¿No es eso matar? ¿Y no va contra el quinto mandamiento?