jueves, 31 de diciembre de 2015



No hay mayor error que creerte juez de tus mismos actos. Eso es lo que ocurre cuando rehúsas creer en Dios y seguir tus propios juicios y criterios. Porque tus juicios siempre estarán inclinados a tus intereses y apetencias. Serán esclavos de tus egoísmos.
                                
Será difícil tener un juicio justo contra ti mismo. Siempre pensarás más en ti que en los otros. Y nunca creerás en alguien que te vaya a exigir o a descubrir tus errores y egoísmos. Verdaderamente eso molesta, y es mejor borrarlo de tu vida.

Y eso sucede con todos aquellos que fabricamos el dios que nos gusta, y rechazamos el Dios que nos presenta Jesús. Dios es Uno, el que Es. Y Jesús su Hijo nos lo ha revelado claramente. Es un Dios Amor y Misericordioso, pero un Dios que señala el Camino, la Verdad y la Vida para llegar a Él. No es el que tú te fabricas y deseas.

FELIZ AÑO 2016


miércoles, 30 de diciembre de 2015



Asombra de manera extraordinaria todo aquello que se dijo de Jesús. Y asombra porque antes, en el tiempo, se había profetizado, y ahora se cumple en su Persona. Y se cumple con hechos y obras. No sólo con palabras.

Son innumerables los casos que se suceden unos detrás de otros. El profeta Isaías, Zacarías, Simeón, Ana la profetiza…etc., por citar a algunos. La vida de Jesús está misionada, porque Él ha sido enviado por el Padre para cumplir una Misión: Entregar su vida para la salvación de todos los hombres.

Y, de esa forma, su Vida está escrita, y en ella descubrimos la Palabra de Dios. Jesús es la Palabra de Dios que nos enseña el Rostro de la Misericordia del Padre. Su Palabra es Vida Eterna, y quien la escucha y la pone en práctica vivirá eternamente.

martes, 29 de diciembre de 2015




No podemos curarnos. Estamos tocados por la imperfección, y nuestra naturaleza, esclava de nuestras apetencias y egoísmos, se debate en la lucha diaria. Somos esclavos, y quien piense que es libre estará en un error.

Tenemos sobre nosotros el peso enorme de nuestra sociedad de consumo, que  nos dicta un modo de vida: hay que permanecer joven, hay que ser guapo, hay que ser delgado y rico. Y enfocamos nuestra vida hacia esa meta. Realmente, ¿somos libres?

Y eso no vale para nada. Lo experimentamos cuando la vida nos para, y nos ocurre algo que nos descubre nuestra debilidad e impotencia. Entonces nos damos cuenta que lo que tenemos no vale para nada. Al final lo que importa es la vida, la Verdadera Vida.

lunes, 28 de diciembre de 2015



Lejos de calmarnos, cuando nos sentimos defraudados, nos enfurecemos y nuestra agresividad irrumpe sobre otros que no deben culpa. Posiblemente nos arrepentimos luego, pero el daño ya está hecho. Conviene reflexionar y dominar nuestro ímpetu.

Sucede que cuando estamos dispuestos a conseguir nuestro propósito, perdemos el control y hacemos disparates que hieren y hacen mal a otros. No podemos perder el sentido de lo justo y verdadero, porque, tarde o temprano, nos sentiremos mal.

La historia nos retrata y habla mal de aquellos que se han tomado la justicia por su mano, denunciándoles y poniéndolos en su sitio. Es el caso del rey Herodes, sobre el que recae la muerte  de aquellos niños asesinados por su locura ambiciosa.

domingo, 27 de diciembre de 2015




La familia es la cuna donde el hombre se descubre como persona, y donde aprende a recibir, pero también a corresponder a ese amor recibido. La familia es el espacio donde el hombre empieza a distinguir el bien del mal, y la justicia de la injusticia.

Pero, también la familia necesita protección y cuidados. La fidelidad de los cónyuges es imprescindible para que la unidad familiar se mantenga firme y pueda soportar y superar las adversidades que la vida les presenta.

Y también, el respeto y la obediencia del uno con el otro, y, muy importante, de los hijos hacia sus padres y abuelos. La familia es la célula de la sociedad y de donde nacen los pueblos. Proteger y cuidar la familia es responsabilidad de todos.

sábado, 26 de diciembre de 2015




Amar es la solución a todos los problemas, pero el amor no es cosa de uno, sino de todos. Por eso dice el Señor: Ámense los unos a los otros. Y ello supone un mutuo esfuerzo entre todos. Porque el amor, si viene de un lado sólo no da el fruto de la paz. Necesita la dos corriente, para que se establezca la justicia y la igualdad.

Y ese es el mensaje que trae la Navidad, “paz en la tierra a los hombres de buena voluntad”. Y son hombre de buena voluntad aquellos que se revisten de amor. Del verdadero amor que nace en el pesebre de Belén.

Por tanto, cada vez que se enciende en tu corazón una luz de Navidad, estás celebrando la verdadera Navidad en tu vida. Porque Navidad es dejar el espacio de tu corazón para que nazca el Niño Dios.

viernes, 25 de diciembre de 2015




Dios no está lejos, porque ha tomado nuestra misma naturaleza, menos en el pecado, y vive entre nosotros. Lo hizo presente, en cuerpo y espíritu, en su momento histórico, pero continúa ahora en Espíritu entre nosotros.

Nos acompaña y se hace alimento espiritual para fortalecernos y darnos Vida, Vida abundante que será gozosa y eterna en plenitud. Es verdad que todo esto nos sobre pasa, y no lo podremos entender, sino experimentar y a quien Él quiera revelárselo.

Pero, también hay muchas cosas que no entendemos, y, sin embargo, sabemos que existen y están ahí. Nunca sabremos si una persona nos quiere de verdad. Nada nos lo puede demostrar. Pero sí sus hechos y gestos y obras. Igual nos puede ocurrir con nuestro Padre Dios.