lunes, 11 de noviembre de 2019

Resultado de imagen de Lc 17,1-6
No hay nada negativo si se cree en Jesús. Porque, cuando se ama al Señor como Él nos ama todo se vuelve positivo y bueno. Porque, quien ama nada quiere hacer de malo al otro y respeta lo que tiene y se abstiene de todo lo que le puede perjudicar, por lo tanto, hace el bien voluntariamente y libremente.

Eso no significa que cuando advierte algo malo reprendas al otro y trates de corregirlo y de que rectifique y se arrepienta si lo ha cometido. Y, por supuesto, en esta actitud estés dispuesto a perdonarle. Entonces, experimentas las dificultades que ello conlleva, pero también que abierto al Espíritu Santo el camino se suaviza.

Es posible que nuestros actos, quizás alguna vez sin darnos cuenta, podamos ofender o molestar a otros e influir negativamente en él. Necesitamos ser prudentes y medir bien nuestras palabras y nuestras obras, pues si no lo hacemos podemos caer en la trampa de ofender y escandalizar y hasta de ser corregidos. Entonces también debemos aceptarlo y arrepentirnos.
Resultado de imagen de Lc 20,27-38
Los cristianos esperamos encontrar un Cielo donde seamos colmados de plena felicidad. Un cielo que no nos lo podemos imaginar desde nuestra perspectiva humana, pues somos limitados e incapaces de imaginarlo y nuestra equivocación queda asegurada. La grandeza de Dios es inalcanzable para el hombre.

Los cristianos vivimos en esa esperanza y, dejando a un lado nuestras pesquisas y suposiciones, debemos confiar en la Palabra del Señor. Jesús nos ha prometido volver para llevarnos con Él y, para ello, nos prepara una mansión – Jn 14, 2 – así que pongamos toda nuestra confianza en su Promesa.

Hoy en el Evangelio nos desengaña de nuestras torpes suposiciones y comparaciones con este mundo donde vivimos y nos dice: Los hijos de este mundo toman mujer o marido; pero los que alcancen a ser dignos de tener parte en aquel mundo y en la resurrección de entre los muertos, ni ellos tomarán mujer ni ellas marido, ni pueden ya morir, porque son como ángeles, y son hijos de Dios, siendo hijos de la resurrección.

sábado, 9 de noviembre de 2019


Resultado de imagen de Lc 20,27-38
Es verdad que el Señor, nuestro Padre Dios, no necesita templos, porque es Él el está en todas partes y, de manera especial, en el corazón de sus hijos que creen en Él. Él es el verdadero templo que, por la muerte de su Hijo, se ha hecho morada en nosotros convirtiéndose en verdadero alimento que nos fortalece y vivífica.

Y es Jesús, el Hijo de Dios hecho hombre, quien nos ha liberado de la esclavitud del pecado y nos ha hecho verdaderos templos del Espíritu Santo al entregar su Vida para perdón de nuestros pecados. Desde ese momento y por nuestro bautismo somos hijo de Dios y verdaderos templos del Espíritu Santo.

Templos donde vive el Señor en su Espíritu y que, en cada Eucaristía, nos alimenta y nos transforma para que vivamos según su Palabra y su estilo de vida. Templos que Él construye cada día en el sacrificio Eucarístico con su muerte y Resurrección rescatándonos del pecado y sosteniéndonos en y por su Amor misericordioso.

viernes, 8 de noviembre de 2019


Resultado de imagen de Lc 16,1-8 por Fano"
Los talentos recibidos son los que nos van a permitir ir solucionando nuestros problemas y produciendo los bienes que necesitamos para el peregrinar por este mundo. Sucede que, a veces, recibimos una herencia y nos viene como dado una riqueza, que también debemos saber administrar en función y servicio a los demás.

No se nos esconde que nos encontramos con dificultades que vienen de nuestros propios egoísmos. Nuestra naturaleza, herida por el pecado, es la muralla que nos impide compartir y despertar el afán de avaricia y de poder. Pero, para eso se nos ha dado la astucia y la libertad de saber dónde está el verdadero valor de las cosas.

Jesús, en esta parábola nos enseña y admira la astucia del aquel administrador injusto que no se queda con los brazos cruzados, sino que activa su astucia para conseguir solucionar su vida. La pregunta que nos sale del corazón es: ¿hacemos también nosotros lo mismo y ponemos toda nuestra astucia y esfuerzos en y para alcanzar la Vida Eterna? 

jueves, 7 de noviembre de 2019

Resultado de imagen de Lc 15,1-10 por Fano"
Jesús nos manifiesta que si nosotros salimos a buscar el objeto, o en este caso el ejemplo de la oveja que Él nos pone, cuanto más el Hijo del Hombre que ha venido para salvarnos hasta el extremo de dar su Vida por cada uno de nosotros. Nos muestra su gran preocupación por salvarnos y liberarnos del pecado que nos esclaviza.
                                      
Todos expresamos de forma irresistible el gozo y la alegría cuando recuperamos algo perdido. El ejemplo con el que Jesús nos describe ese sentimiento de gozo con la mujer que busca la moneda perdida nos descubre ese profundo gozo de amor cuando hacemos algo bueno por otro.

La conclusión nos descubre que vale la pena vivir en la actitud de amar que en la de amarse. Porque, cuando amas encuentras el gozo y la paz que buscas y la vida cobra todo su sentido. Por eso, mejor valorar la vida desde el amor y, en consecuencia, abrirnos al Espíritu Santo para que desde Él vivir en el verdadero Amor.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Resultado de imagen de Lc 14,25-33"
Si no estás dispuesto a dejarlo todo vas a encontrarte con muchas dificultades para seguir a Jesús. El mundo te propone muchas ofertas y placeres que colman tu inmediata satisfacción y te seducen. Debes sopesar tus fuerzas y tu fortaleza interior. Sobre todo la firmeza de tu fe.

Con toda seguridad experimentarás que con sólo tus fuerzas no puedes sostener tu fidelidad a Jesús. Las tentaciones están a la orden del día y son más fuertes que tú. Experimentarás el irresistible deseo de rendirte a los encantos del mundo ante el camino de subida hacia tu propia Jerusalén.

Por eso, no debes olvidar que no son tus fuerzas con las que vencerás las dificultades que te ponen, no sólo el mundo sino tu propia carne. Tu naturaleza humana es débil y necesitas la Gracia de Dios. Con ellas tus fuerzas serán invencibles y lograrás continuar tu camino y seguimiento al Señor.

martes, 5 de noviembre de 2019

Resultado de imagen de Lc 14,15-24 por Fano"
Para Dios no pasas desapercibido. Él te ve, te acompaña y te invita al Banquete Eterno, pero, quizás tú no le has oído, o no le haces casos y te excusas poniendo compromisos que antepones a su llamada, hasta el punto de rechazar su invitación.

El Evangelio de hoy nos advierte de ese peligro y de cómo preferimos las cosas de este mundo antes que la invitación del Señor. Por eso, al final son los pobres, los que no cuentan, los marginados y desprovisto de todo los que aceptan la invitación y a los que Dios se dirige.

El gran peligro está en no tener los oídos bien abiertos para escuchar la invitación que Dios te hace para el Banquete de Vida Eterna que te tiene preparado. Y te advierte de lo que puede sucederte si te obstinas en rechazarle: Porque os digo que ninguno de aquellos invitados probará mi cena.