domingo, 31 de mayo de 2020

Venida del Espíritu Santo… y primeros sermones de San Pedro | El ...
Estamos tentados al narcisismo. Es decir, a mirarnos en el espejo para ver nuestro propio rostro y gozarnos de nosotros mismos. Nos tienta nuestro cuerpo, nuestro yo y nuestras apetencias. Me importo yo y centro todos mis esfuerzos en mí mismo y en buscar mi propio gozo y satisfacción.

Y cuando las cosas no salen como a mí me gusta dejo escapar mi descontento y mis quejas. Todo es consecuencia de lo mal que hacen las cosas los otros. Todo lo justifico en los otros y me lamento del mal que hacen los demás. Mientras yo no hago sino justificarme con mis quejas y descontentos como víctima del mal de los demás.

Y, por último, todo lo veo negro. Pierdo la esperanza y mis quejas pasan a cuestionar mi vida y mis actos. ¿Para qué, me pregunto, trabajar y esforzarme por construir el bien si vienen los demás a destruirlo todo? Mi pesimismo destruye toda esperanza y el mundo y la vida pierden todo su sentido.

sábado, 30 de mayo de 2020

Jesús En Tí Confío: 2018-05-13
Cuando hablamos de la fe no estamos diciendo que hay que creer a ciega. Sí, es verdad, que es un misterio y hay que fiarse, pero en quien creemos es una Persona que ha dado crédito a sus Palabras con su vida y hechos reales.

Juan, aquel joven que vivió con Él esos tres años, da testimonio de todo lo que hizo Jesús delante de sus propios ojos. Él compartió su vida con Él y le acompaño hasta sus últimos momentos en este mundo. Y estuvo junto a su Madre en la hora de su muerte ante la cruz.

Y, al tercer día vio que había resucitad y corrió con Pedro hacia el sepulcro advertido por María Magdalena que lo había visto. No son rumores que ha oído, sino que el mismo lo ha visto y da testimonio de ello para que tú, como yo, creamos. Ahora depende que tú le creas.
Imagen relacionada (con imágenes) | Catequesis, Manualidades de la ...
Pedro había traicionado a Jesús. Después de confesarle su fe y seguimiento con tanta decisión, Jesús le para y le dice, ante que hoy cante el gallo, tú me habrás negado tres veces. Y Pedro lleno de valentía no se lo puede creer. Supongo que también a mí me ocurre lo mismo.

Sin embargo, la realidad es la que es. Pedro, llegado el momento del peligro y viéndose amenazado al ser descubierto y señalado, niega conocer a Jesús. Se da cuenta de su debilidad y miedo, pero, reconociéndolo llora amargamente su pecado y arrepentido vuelve al redil.

Me siento identificado con Pedro en muchos momentos de mi vida. Sí, el gallo ha cantado muchas tres veces y yo le he negado, le he vuelto la espalda y me he alejado sin más de Él. Pero, como Pedro, quiero volver y arrepentirme de mis pecados y confiar en la Infinita Misericordia de mi Padre Dios.

jueves, 28 de mayo de 2020

JUAN 17, 20-26 | Mensaje de dios, Dios y Palabra de dios
El amor es el catalizador que puede hacer posible esa unidad, pero ese amor sólo puede hacerse realidad desde el Espíritu Santo y de nuestra apertura a su acción en nosotros. Si podemos, pero, nunca solos, pues desde nuestra pobre humanidad somos fácilmente vencidos por el demonio.

Por tanto, debemos estar confiados en que podemos llegar a ser uno como el Padre y el Hijo son uno, pero, siempre desde la acción del Espíritu. Para eso ha venido el Paráclito, para, a parte de enseñarnos el camino, auxiliarnos y darnos el pasible valor de sostenernos firmes.

Ese es nuestro destino y lo que esperan el Padre y el Hijo que realice el Espíritu Santo. El tiempo ya está en marcha y sólo Dios sabe la hora y el momento. Pero, para nosotros cada instante cuenta y cada hora es una hermosa posibilidad de atesorar el verdadero tesoro: amar y amar.

miércoles, 27 de mayo de 2020

No ruego que los quites del mundo sino que los guardes del mal. S ...
Una persona mundana está poseída por las cosas de este mundo. Vive atraído por la moda, los placeres, el poder, el tener y las riquezas. Le importa lo que digan otros y se afana en vivir según los criterios que los notables y poderosos le dictan. ¿Acaso piensas que esos criterios te salvan?

Porque, lo importante es lo que queda y perdura. Y, por experiencia, sabemos que las cosas de este mundo no duran ni salvan. La felicidad no la encontramos en él y si la perdición, la tristeza y la desesperación. Por el contrario, en Jesús encontramos la paz y el gozo de darnos y servir a los más necesitados.

Vale la pena rechazar lo que el mundo te ofrece y, a pesar de que la lucha es desigual y vas contra corriente, el amor que sale de tu corazón es el que te llena de paz y felicidad. Y eso sólo lo descubres cuando, siguiendo a Jesús, tu vida se compromete en servir por amor a los demás.

martes, 26 de mayo de 2020

JUAN 17, 1-11a | FRASES BIBLICAS | Pasion de cristo pelicula, La ...
¿Qué hermoso y gran misterio, Señor? No llegaré nunca a comprenderlo, pero, ¿sabes una cosa? Sin saber cómo y por qué, creo, humildemente que cada instante, cada hora de mi vida, aun no siendo mejor, sí, me parece, que  mi fe crece. Y me siento acompañado a través de tu Espíritu.

Un Espíritu prometido que se hace presente en mi vida y que, abriéndome a Él, me sitúa, me orienta, me encausa y me auxilia en los momentos de cruces, de dificultades y de peligros. Me auxilia fortaleciéndome a soportarlos, a encajarlos, a sufrirlos con pasible paciencia y fe.

Sin embargo, Señor, a pesar de tu proximidad, de tu presencia de Espíritu, me desoriento y me siento tentado y debilitado en mi espíritu pecador. Sé que tengo que cargar con mi cruz, pero, porque quiero cargarla y sufrirla, te pido que, a pesar de mis miedos y debilidades, infundas en mí las fuerzas para sostenerme firme en mi fe y seguimiento a Ti.

lunes, 25 de mayo de 2020

vencido al mundo | De la mano de María
Se hace necesaria la comprobación de nuestra fe día a día. Hoy quiero más al Señor y me comprometo algo más que ayer. Tengo, y necesito experimentar, que mi fe va creciendo en sabiduría y compromiso. Así la vivió Jesús durante su infancia y juventud. Y así debe sucederme a mí también.

Pentecostés significa que el Espíritu Santo ha venido, no para simplemente asistirme a mí como persona individual, sino para, unirnos a todos en uno sólo, tal y como el Padre y el Hijo son uno. Pentecostés es unidad y es el Espíritu de la Verdad el que viene a unirnos y a congregarnos.

Y es que necesariamente en el amor se realiza esa unidad, pues sin amor no estaremos unidos. Y es que, para amar se necesita estar cerca el uno del otro, es decir, estar unidos en verdadera fraternidad. Eso sólo lo podemos lograr en y con la presencia y acción del Espíritu Santo.