martes, 31 de diciembre de 2024

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Es evidente, está dentro de ti. No lo busques afuera, ni en la razón o pruebas científicas. Aunque todo eso te da razones y pruebas para que creas en Él, Dios está en la impronta de tu corazón. Simplemente, has silencio dentro de ti y escucha su Palabra.

Tú, Señor, eres la fuente de mi fortaleza; eres la causa de mi vida; eres el gozo y la alegría de mi ser, y eres todo lo que busco en esta vida, lo que le da sentido y el fin de todos mis esfuerzos y trabajo. Porque, sólo Tú, mi Señor, eres fuente de Vida Eterna.

Su Palabra que está escrita en todas las cosas que existen, pues no en vano han sido creadas por Él. Y tú, de manera especial, eres su imagen y semejanza. De modo que sólo tienes que observarte, mirarte a ti mismo, entrar dentro de ti y ver que eres imagen de ese Dios que te ama misericordiosamente y, tomando tu propia naturaleza humana, ha venido a anunciarte su Amor e Infinita Misericordia.


FELIZ AÑO 2025






lunes, 30 de diciembre de 2024

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Ser vigilantes y transmitir la Buena Noticia son actitudes inherentes a la oración y el contacto diario y a cada instante con el Señor. Sin estar en permanente contacto – oración – con el Señor, y abiertos a la acción del Espíritu Santo, nada podemos hacer.

En el trajín de cada día; en las labores domésticas y actos comunes que necesariamente hacemos cada día, encontramos la oportunidad de adorar a Dios y de estar en sus cosas para, de esa manera, fortalecernos y hacer su Voluntad.

El mundo, demonio y carne, grandes peligros para nuestra alma, están al acecho de nuestra debilidad para seducirnos, engañarnos y tras ofrecernos falsa felicidad, apartarnos del camino del Señor. Para combatirlo se hace necesario e imprescindible la permanente vigilancia, en y con la oración y el contacto con el Señor (sacramentos reconciliación y Eucaristía). Estamos avisados – Lucas 18, 1-8 – y la responsabilidad es nuestra.

domingo, 29 de diciembre de 2024

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

No cabe ninguna duda que la familia tendrá una gran importancia en nuestra vida. Nuestros, tan importantes, primeros pasos se dan en nuestro ambiente familiar, y de ellos dependerá mucho la orientación y el camino que tomemos en nuestras vidas.

En muchos momentos de nuestra vida también nosotros somos inocentes. Inocentes del daño que hacemos cerrando nuestros ojos a la verdad, a tu Ternura y Misericordia, Señor. Perdónanos, Señor, y danos fortaleza, paz y sabiduría para defender a los santos inocentes de nuestro tiempo.

La huella de disponibilidad, de entrega, de sacrificio, de esfuerzo, de solidaridad, de compartir y  de amor  que hayamos experimentado y vivido en nuestras familias serán el norte de nuestro camino en el recorrido de nuestra vida en el futuro. Ahí, en esa lucha de cada día, se hará presente el Amor y la Misericordia de nuestro Padre Dios, y en y con Él seremos invencibles, y capaces de superar todos los obstáculos que nos pondrá el pecado.

sábado, 28 de diciembre de 2024

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

El Espíritu de Dios está en Belén donde nace su Hijo, el Mesías prometido. Y ante la amenaza de Herodes, es avisado José en sueños para que tome al Niño y a María y huyan hacia Egipto lejos del temor de aquel que siente amenazado su reino.

Es Navidad, y mi esperanza mira a Belén, a ese Niño nacido en un pesebre, humilde y pobre, pero lleno de la Gracia de Dios, su Padre, y enviado a sanar los corazones de los hombres que creen en Él, liberándolos de la esclavitud del pecado y llenándolos de amor y misericordia.

De alguna manera también nosotros podemos sentirnos amenazado por ese Niño Dios que nace en Belén cuando no queremos acoger su Palabra ni su mensaje de Amor y Misericordia que nos anuncia con su nacimiento, con su vida y obras. Es posible que nosotros también, de alguna manera, queramos cerrar nuestro corazón y no dejarle entrar para que reine en él el mundo, demonio y carne.

Cuando sientas que el mundo se te hunde, refúgiate en la palabra de Dios, encontrarás fortaleza, consuelo, paz y podrás levantarte.

viernes, 27 de diciembre de 2024

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Quizás ese sea también nuestro dilema, no nos entra en la cabeza su resurrección. Muchas veces hemos oído a muchos, valga la redundancia, que no han visto a nadie que haya resucitado. Y, lo peor, permanecemos en la duda hasta el extremo de quedarnos paralizados.

Navidad es tiempo de paz, de amor y misericordia. Y lo es porque es el tiempo del nacimiento del Mesías prometido, del Dios hecho carne que viene a habitar entre los hombres y a anunciar el Amor y la Misericordia de su Padre Dios. De alguna manera siempre es Navidad.

La realidad es que cerramos la puerta de nuestro corazón atraídos por las seducciones de este mundo y damos la espalda a la Buena Noticia que, tal día como hoy trae ese Niño Dios nacido en Belén. Preferimos la inmediatez, lo presente y no nos damos cuenta de que dentro de nosotros está sembrada esa semilla de salvación y del Amor Misericordioso de nuestro Padre Dios.

jueves, 26 de diciembre de 2024

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

No es cuestión de decir que soy cristiano, ni que tengo fe, sino de, aparte de vivirla dando testimonio con tu bien obrar, confesarla a riesgo de tu propia vida si es necesario. Porque, quien cree en Jesús, el Hijo de Dios, no pierde la vida sino, todo lo contrario, la gana.

Sé, Señor, que me has dado libertad para caminar por mi cuenta y para orientar mi vida según mis apetencias e intereses. Pero, también sé que si actúo por mi cuenta prescindiendo de Ti, en mi camino habrá más oscuridad que luz, e irremisiblemente me perderé en la tiniebla. Ilumina, te lo pido Señor, mi vida.

Es posible que nos cueste entender eso, pero el amor y, en consecuencia, la fe se prueban en la adversidad y el peligro. Todos sabemos que cuando el amor es verdadero es en la adversidad, en el riesgo y peligro. El que da su vida por amor a los demás siguiendo la exigencia de su fe en el Señor, no la pierde sino que la gana eternamente para una vida plena de gozo y felicidad en la presencia del Señor.

miércoles, 25 de diciembre de 2024

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

Es evidente que el Verbo era Dios. Me sobrecoge y empequeñece el pensar que el Verbo existía y existe siempre. Indudablemente lo creo, pero no puedo entenderlo, no cabe en mi cabeza, ni en la cabeza de nadie. El hombre es su criatura y sólo Dios puede descubrirle su identidad.

Belén, donde nace la esperanza de una vida plena y eterna; donde el sufrimiento cobra su verdadero sentido, y donde el amor y la fraternidad se funden en un fuerte abrazo para dar sentido a la vida.

Pero, la evidencia es real. Existo y existimos, y es evidente que Alguien nos ha creado. Y, queramos o no, dentro de nosotros, en lo más profundo de nuestros corazones se esconden sentimientos de bondad, de generosidad, de fraternidad, de perdón y misericordia y, sobre todo, de amor. Un amor que nos hace semejantes a nuestro Creador. Evidentemente, somos imagen y semejanza de nuestro Padre Dios. Su impronta esta sellada en nuestro corazón.