No venimos a un lugar cualquiera. Venimos al
espacio donde Dios se entrega. Cuando olvidamos delante de quién estamos,
perdemos la compostura, el respeto y la fe se vuelve rutina
Así es, Dios quiere nuestra felicidad, y nos ha creado para eso. Desaprovecharlo sería lo más grave que nos pueda pasar. La vida es ese espacio de tiempo que tenemos para ganarnos esa felicidad eterna.
¡Aprovechémosla (https://www.elcorteingles.es/libros/A57083608-no-lo-ves-esta-a-tu-lado/)
Pero cuando sabemos a qué venimos, el
corazón se silencia, el alma escucha y nace la adoración: Momento de encuentro,
respeto… y presencia. Señor, danos un corazón que sepa dónde está, delante de
quién está y a qué ha venido.
Que cada gesto sea adoración y que nuestro interior se convierta en templo vivo para Ti.
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