viernes, 14 de noviembre de 2025

PENSAMIENTOS EN EL SILENCIO DE LA NOCHE

En cierta ocasión, alguien ya mayor, con rostro de resignación y tristeza, me dijo que pasaba la vida esperando el desenlace.
Mi reacción fue instintiva y rápida: “El final de este mundo no es sino el comienzo del otro, verdadero y eterno.”
Aquellas palabras me hicieron pensar en cómo vivimos nuestra propia espera: si como resignación o como esperanza.
Quizá el desenlace no sea el final, sino el inicio de la Vida plena.
 
Señor, que sepamos vivir cada día como preparación para tu encuentro, con esperanza y alegría. Y llenos de ilusión por encontrarnos contigo. Porque ese es nuestro objetivo: verte y encontrarnos contigo.
 
Esa es la ilusión que sostiene mi vida, Señor. Claro, quisiera verte y, muchas noches, me viene ese pensamiento a mi corazón. Pero, al mismo tiempo, pienso que no estoy preparado para verte. Supongo, Señor, que no aguantaría tu presencia. Ahora, eso sí, espero con gozo la hora de mi encuentro contigo, Señor.
Este mundo no es sino un tiempo de preparación para el otro. Eso nos exige vigilancia, fe y esperanza, para estar listos ante la venida del Hijo del hombre, nuestro Señor.
Con Él comienza la verdadera y nueva Vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Tu pensamiento es una búsqueda más, y puede ayudarnos a encontrarnos y a encontrar nuestro verdadero camino.