viernes, 7 de marzo de 2014

LA NOCHE, UN BUEN MOMENTO PARA PENSAR

No es cuestión de ayunar sino de vivir el amor que Jesús nos enseñó y nos enseña cada día. Porque Él está con nosotros y en medio de nosotros. Él es el Esposo que nos acompaña en nuestro peregrinar y nuestro gozo es grande. Vive y nos alimenta con su Cuerpo y su Sangre para que, por su Gracia, seamos capaces de repartirnos también nosotros en todos aquellos que nos necesitan.

Hoy, en Isaías 58, 1-9a, el Señor nos dice: El ayuno que Yo quiero es este: Abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos, romper todos los cepos; partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al desnudo y no cerrarte a tu propia carne.

No se trata de unas simples normas sino de una actitud de vida.

jueves, 6 de marzo de 2014

LA NOCHE, UN BUEN MOMENTO PARA PENSAR

Cuando quieres dominar tus pasiones o tus impulsos te sometes a tus propios controles, ya sean físicos o mentales. Se hace necesario ejercitarnos para llegar a dominar nuestra voluntad y emplearla para nuestro bien y para lo que queremos realizar.

De la misma manera, será bueno privarnos de gustos, caprichos y cosas superfluas que nos impidan vivir y realizar las necesarias y fundamentales. En ese sentido, el ayuno, la limosna y la caridad son tres ejercicios que nos ayudan a perfeccionarnos. Pero lo verdaderamente importante no es hacer un cuadro de gimnasia y ya está, sino vivenciar cada día estas actitudes de sacrificio, de desprendimiento y generosidad para que nuestro amor sea cada vez más puro y caritativo.

Dar no es tanto desprenderte de algo sino compartirte y repartirte con los demás.

miércoles, 5 de marzo de 2014

LA NOCHE, UN BUEN MOMENTO PARA PENSAR

No se camina de forma fácil y sin riesgos y renuncias. Cada paso supone un esfuerzo, un esfuerzo para ser mejor, más generoso y dado. Eso supone crecer y exige desprendimiento y desapegos, por lo que se descubre la necesidad de reflexión u oración.

Por eso, ahora es tiempo de ayuno, limosna y caridad, y eso propone la Iglesia. Una limosna que nace del compartir y darse desde la libertad del corazón. Un ayuno que brota de la exigencia de la voluntad y del dominio de superar las apetencias y las esclavitudes que nuestra propia humanidad nos somete, y una caridad nacida del compromiso del amor.

Ayuno, limosna y caridad son tres ejercicios que, no sólo ahora, sino siempre nos ayudaran a acercarnos más a la Voluntad del Padre Dios.

martes, 4 de marzo de 2014

LA NOCHE, UN BUEN MOMENTO PARA PENSAR

No es bueno hacer las cosas por interés, por lucimiento o porque te valoren y estimen. Las cosas deben hacerse por amor sin importar el interés, el lucimiento y la estima. Todo sería mejor así, porque reinaría la justicia, la verdad y la solidaridad.

Porque cuando se interpone el interés, el lucimiento o la estima e importancia nace la competencia y de ella brotan los enfrentamientos, las envidias, la rivalidad que encienden el odio y la venganza. Entonces aparece la injusticia, la mentira y la insolidaridad.

Será siempre mejor amar sin esperar nada a cambio, dándose en gratuidad y sin condiciones.

lunes, 3 de marzo de 2014

LA NOCHE, UN BUEN MOMENTO PARA PENSAR

Admiro a mucha gente, y entre ello a algunos compañeros en su perseverancia y voluntad para estar cuidando la forma y mantener la actividad física con largas caminatas y paseo en bicicletas, cuando no a pie. Transmiten fuerza de voluntad y una fe en el ejercicio físico como complemento necesario para mantenerse bien y cuidar la salud.

Sin embargo, me pregunto que por mucho que se afanen, en vano sus esfuerzos porque, tarde o temprano, les vendrá su hora y su deterioro con la muerte. Lugar que todos, a muy pesar nuestro, visitaremos. No obstante, no quiero significar ni decir que esos esfuerzos no sean convenientes, buenos y necesarios, pues también debemos y tenemos que cuidar nuestro cuerpo.

Pero, resulta paradójico que existiendo la posibilidad de, sin dejar de cuidar lo uno, cuidar el espíritu que mantiene la esperanza de conservar ambos eternamente, a eso no se le preste cuidado ni se tenga en cuenta.

domingo, 2 de marzo de 2014

LA NOCHE, UN BUEN MOMENTO PARA PENSAR

Tenemos tres características que nos unen y nos identifica como hermanos creados por el mismo Padre. Todos los hombres deseamos y anhelamos ser felices. Pero también aspiramos a la vivir eternamente, al menos eso deseamos. Y experimentamos que este mundo no responde a esos deseos que sentimos muy dentro de nosotros.

También experimentamos que cuando amamos de forma desinteresada, sin condiciones y gratuitamente, nuestro corazón se llena de gozo y felicidad. Concluimos que tenemos un ADN espiritual, común a todos los hombres, que nos iguala y nos hace hijos del mismo Padre.

¿Por qué los que son concebidos dentro del seno de sus madres los excluimos y asesinamos? ¿No son también nuestros semejantes y, por lo tanto, hermanos?

sábado, 1 de marzo de 2014

LA NOCHE, UN BUEN MOMENTO PARA PENSAR

Caminas tan deprisa que pierdes el sentido de tu destino. Necesitas un descanso para poner tus ideas en orden. ¿Qué buscas? ¿A dónde vas? ¿De dónde has partido? Esas preguntas exigen pararte y reflexionar. Quién no reflexiona se muere en el olvido de no conocerse, no saber su procedencia y menos su destino. El ayer lo necesitamos para construir el hoy.

Descubre la importancia de buscar un espacio de silencio, tanto exterior como  interior, y de experimentar que, esa aparente pérdida de tiempo, es la ganancia más valiosa que tienes hoy y siempre. El primer paso para encontrar el camino que te lleve a tu destino es descubrir de donde viene, pues así puedes descubrir a donde debes ir.

Porque tanto tú cómo yo tenemos un destino igual, pues tú y yo buscamos lo mismo: felicidad, eternidad y amor.