domingo, 14 de abril de 2019

Resultado de imagen de Jesús en el huerto de los Olivos
Jesús, en el huerto de los Olivos, asume su condición humana y voluntariamente se hace obediente a la Voluntad de Dios. Entrega su Vida, de condición divina, para que la nuestra, de naturaleza humana, sea reparada y redimida, ya que la nuestra no tiene valor para merecer la redención.

Y la Voluntad del Padre es esa, que su Hijo entregue su Vida. Y lo permite para no privarnos de nuestra voluntad. Porque, el Padre nos ama y nos respeta nuestra libertad, de tal manera que para salvarnos pone la Vida de su Hijo.

Su Amor es tan grande que nos lo demuestra de esa forma. Es esa entrega obediente y voluntaria del Hijo lo que celebramos en esta semana que acaba de empezar. La Pasión, Muerte y Resurrección de su Hijo para Gloria del Padre y para redención de todos nuestros pecados. Ahora dependerá de nosotros aceptar esa redención haciéndonos también obedientes a la Voluntad de Dios.

sábado, 13 de abril de 2019

Resultado de imagen de Jn 11,45-56
Jesús empezaba a estorbar. Su forma de hablar, sus enseñanzas y sus milagros lo ponían en una situación delicada frente a los sumos sacerdotes y fariseos. Estos, sumidos en la oscuridad de sus propios pensamientos no aceptaban su mensaje. Jesús era un peligro.
             
Reunidos en consejo decidieron, alentados y dirigidos por el sumo sacerdote del aquel momento, matar a Jesús. Argumentaban, por boca de Caifás, que era menester que muriera uno por todo el pueblo.

A partir de ese momento Jesús no podía moverse libremente y procuraba no andar entre los judíos. Su hora se acercaba rápidamente. Le buscaban para condenarle y crucificarle. Y todo porque anunciaba el verdadero Reino de Dios.

viernes, 12 de abril de 2019

Resultado de imagen de Jn 10,31-42
Cuando perdemos el juicio actuamos de forma disparatada. Somos capaces de perder la razón y llegar hasta el extremo de matar. En esos momentos no razonamos ni escuchamos lo que nos dicen. Estamos ofuscados en mantener nuestros criterios y forma de pensar.

Ante las buenas obras de Jesús no hay ninguna razón de apedrearle. ¿Por qué entonces quieren apedrearle los judíos? No aceptan que se revele como el Hijo de Dios. Ellos ya tienen una idea de su Dios y no admiten que alguien venga a decirle lo contrario.

No es nada extraño esta conducta, pues hoy sucede lo mismo. Mucha gente no cree en ese Dios encarnado en su Jesús, que anuncia la Iglesia como continuadora de su misión. Otros, le persiguen y matan a los que le siguen y otros, incluso siguiéndole y dentro de la misma Iglesia, fabrican un dios según su imaginación e intereses.

jueves, 11 de abril de 2019

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Ciegos tienen que estar cuando no hacen caso a la promesa de salvación que le ofrece Jesús de Nazaret. Una promesa, no en vano, sino con muchas pruebas y razones que la hacen creíble. Delante de nuestro ojos estas sus milagros, su Palabra y, sobre todo, su Resurrección.

Es verdad que nuestra mente no alcanza a comprender tan grande misterio, pero, también es verdad que nuestro corazón desea alcanzar esa eternidad gloriosa y plena. Y Jesús, enviado por el Padre, nos habla de esa promesa que está escrita en nuestros corazones.

Porque, siendo semejantes a nuestro Padre Dios, el sentido común nos descubre que también seremos, porque su Hijo nos lo ha prometido y ha venido para eso, eternos como Él si creemos en la Palabra del enviado y hacemos lo que nos dice.

miércoles, 10 de abril de 2019

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Los objetivos no son fáciles de conseguir, por lo menos los objetivos importantes y de gran trascendencia. Se suele decir que cuánto más cuesta conseguir algo más valor ha de tener. Ser perseverante es por lo tanto una actitud y un valor muy a tener en cuenta.

Y junto a la perseverancia es indispensable la fe y la confianza, porque, en muchos momentos del camino nos cuesta sostenernos firmes y confiados, pues las dudas surgen y nos debilitan. Es entonces cuando la perseverancia entra en escena.

Precisamente, Jesús nos pone de manifiesto en el Evangelio de hoy ese valor de ser perseverantes y constantes en su seguimiento. Nos dice: «Si os mantenéis en mi Palabra, seréis verdaderamente mis discípulos, y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres».

martes, 9 de abril de 2019

Resultado de imagen de Jn 8,21-30 por Fano
El problema está dentro del propio hombre. Su corazón está endurecido y necesita ablandarse. Los israelitas, el pueblo elegido, liberados de Egipto, se olvidan de que Dios los ha liberado y le exigen saciar el hambre y le recriminan  que prefieren volver a Egipto que confiar en Él.

En muchos momentos de nuestra vida nos desesperamos porque las cosas no se suceden como hemos pensado o como nos gustaría. El camino se tuerce y las cosas no mejorar tal y como nosotros habíamos pensado. ¿Cómo recuperar y sostenerme en la confianza en Dios, mi Señor?

Necesitamos llenarnos de paciencia y confiar. Confiar, a pesar de que no entendamos nada y que la oscuridad nos envuelva y nos quedemos desorientados e incluso llenos de dolor. Confiar en nuestro Dios, porque si Él nos ha liberado no nos dejará a merced de la muerte.

lunes, 8 de abril de 2019

Resultado de imagen de Jn 8,12-20
No  podemos caminar con esperanza desde la perspectiva del mundo sino con la mirada levantada y puesta en Dios. Es Él quien da sentido y esperanza a nuestra vida y la llena de luz para saber conducirnos y caminar por caminos rectos que nos llenan de gozo y alegría.

Jesús es la Luz del mundo y sólo en Él encontramos verdadero sentido a esta vida y a nuestro peregrinar por el mundo. Sus enseñanzas y sus ejemplos de vida son luz que ilumina toda nuestra existencia tanto en los momentos de alegría como en los momentos de sufrimiento.

Él es nuestra referencia y nuestro modelo para, ante las circunstancias de nuestra vida esforzarnos en actuar como Él. Nos señala los pasos a dar tal y como hizo Él y nos alumbra con esperanza, paz y aceptación todos esos momentos de tristeza donde necesitamos encontrarle para superar la adversidad.